Home / Holanda / Dia 54: Amsterdam

Dia 54: Amsterdam

Estos días son muy raros. Estoy en una rutina en la que me despierto a las 2 de la tarde, voy al supermercado a comprar pizzas, hamburguesas y oreo, y a la noche salgo a bailar o me quedo mirando películas con Anousja. Estoy en Amsterdam. Debería estar todo el día afuera. Me chupa un huevo. Necesito esto. Necesito sentirme un poco más en casa. Además Amsterdam es un gran mito. La noche gay es triste y aburrida. Ni tan siquiera hay drogas.

15.32 Nunca salgo sin lavarme los dientes pero basta que lo haga un día para que me hablen en la calle. Un flaco me para en la puerta de un supermercado para hacerme una encuesta. Está bueno así que acepto. “Qué música te gusta?”. Pop. “Qué cantantes escuchas?”. Fey y Paulina Rubio. Se me queda mirando con cara de desconcierto. F E Y. “Qué canta?”. Bitter sugar. Move it. Super up (subidón, jiji). Neither you nor anyone. Me pregunta si descargo música de iTunes o Amazon. Oime, iluso, te pensas que compro música legalmente? Te como a besos.

Sigo caminando y un tipo de aprox 40 años que está bueno me mira y se da vuelta. No entiendo. Estoy todo despeinado, debo lucir como una refugiada pakistaní. Tengo mal aliento. Por qué me miran todos hoy? I’m done with 40 year old guys, sorry

17.00 Tocan la puerta. Estoy en la hamaca paraguaya durmiendo siesta. Me levanto con la chota medio al palo, abro. La puta madre, la mina de inspección. Anousja me dijo que a veces investigan dónde vive la gente que alquila este tipo de lugares. Me habla en holandes. La miro, shockeado. Se da cuenta y switchea a ingles. Hace gestito como tapándose la nariz. Debe salir un olor a humedad y encierro tremendo. Me dice que tiene que sacar unas fotos. Me pregunta por qué hace tanto calor. Porque es invierno y está la estufa encendida, forra. “Podes bajarla? No necesitas tanto calor”. Ni le respondo. La miro con cara de circunstancia. Desubicada. Entra a la habitación y me pregunta, “do you live like this?” (vivís así?). Miro el paisaje y la verdad que tiene razón. Es medio desolador. Cajas de pizza sobre la mesa. Botellas de cerveza por todos lados. Ropa interior en el suelo. Mucha carita de orto. Se va ella y su carita de culo. Cierro la puerta y caliento una pizza en el microondas.

02.35 Con Anousja miramos películas casi todas las noches. Hoy vimos What Dreams May Come. Me parece increíble como una película que me pareció tan profunda y con la que lloré tanto, ahora me parezca una mierda trillada y mersa. Antes de verla le dije a Anou, “es una de las mejores películas que vi en mi vida. Vas a llorar mucho”. A los 15 minutos de empezada la película, la vi con el celular mandando mensajes y riéndose sola. Debe haber pensado, “este puto horrible, mirá lo que me hace ver”. Me dio un poquito de vergüenza ajena haber dicho que era la mejor película que vi. Claro, la vi al mes de la muerte de mi viejo y estaba tan sensible que encontraba profundidad hasta en Baby One More Time de Britney Spears. La veo ahora, normal, y las escenas con las que lloré me parecen boludisimas.

En fin, de todas formas siempre nos quedamos charlando, con las luces apagadas, por horas. Anousja está a pleno con su libro Espiritualidad para Tontos así que imaginen las charlas de Paulo Coelho que tenemos. Hoy hablamos de nuestros miedos. Ahora tengo 28 años y a algunos puedo parecerles feo o lindo, pero soy joven y sé que a alguien le voy a parecer atractivo. Estoy soltero pero podría ponerme de novio en cualquier momento. Lo que me da miedo es llegar a los 50 solo, ya con todo caído, y tener aún un perfil en Grindr buscando pibes. Me da miedo terminar como mi amor total, Pierre, besandole la espalda a un pendejo mientras le digo, “daddy loves you”, y que después ese pibe se lo cuente a sus amigos onda “uy, qué asco, me comí un viejo”. Me siento satisfecho con mi vida en líneas generales. Tengo un trabajo que me gusta, buenos amigos, vida social, y pertenezco a la clase de gente a la cual está bien pertenecer, los blancos (un saludito para el inadi). Siento que no soy un pelotudo, pero imagino que todos sentimos eso, hasta los pelotudos. A pesar de todo esto, siento que me falta algo, y si, ese algo es alguien. Siempre estoy luchando por no caer en una vida vacía y sin sentido donde todo gire en torno a la guita y trabajar más para producir más. Con cada año que pasa me doy cuenta que quiero hacer cosas que me llenen. No quiero llegar a los 50, mirar hacia atrás y ver que sólo produje plata e hice cosas para satisfacer lo que los demás esperaban de mi. Quiero esto, quedarme hasta cualquier hora hablando de la vida con una amiga, salir a bailar y sentirme para el orto, irme a Luján patinando sin saber si voy a llegar. Quiero sentirme vivo. Mirar atrás y ver que hay mil cosas que contar. Incluso las cosas tristes quiero vivir. No quiero ser como esa gente que trabaja en una oficina o desde su casa y ve cómo los demás viven su vida. Quiero estar del lado de la gente que hace, no que observa. Por eso viajo aunque nadie me quiera acompañar porque piensen que ir a Egipto es una locura. Por eso agarro mi mochila y me voy solo a un país donde no hablan ni español ni inglés, porque quiero algo que me explote la cabeza y me transforme. Una experiencia de la cual ya no pueda volver. Quiero salir de mi comfort zone aunque a veces me haga mierda.

Estoy desvariando. Me leo y parezco una vieja con 2 valium encima. Empecé hablando de estar solo y terminé hablando de Egipto. Mejor me voy a dormir y me dejo de escribir a lo Paulo Coelho.

DSC05443

DSC05447

DSC05448

DSC05450

DSC05453

DSC05455

About Martín Cirio

3 comments

  1. Y ese cartelito de honorario de clases en castellano??? Merece una explicacion detallada…
    Que grande el pantalon rojo!!! Volvio!!!!
    Mua!!!

  2. coincido, ser puto de joven es divertido, pero ser un puto viejo es patetico.

  3. Ser VIEJO es patético. Espero morir joven y bella, mientras pueda ir al baño sin ayuda.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *