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La última vez que vi a mi ex (3/4)

Hace dos días que no chequeo el Facebook de Nacho. Me vengo comportando muy bien. Tengo una fuerza de voluntad tremenda, como cuando me pongo seriamente a hacer dieta y me levanto a la noche cagado de hambre, pero en vez de agarrar el dulce de leche, agarro la gelatina de frutilla. Hoy es distinto. Hoy se va todo a la mierda. Hoy voy a la heladera y agarro el dulce de leche, me siento en la computadora y le reviento el Facebook a mi ex.

Los primeros días se lo reventaba todo el tiempo. Ahora me calmé, pero cada tanto me agarra curiosidad y entro, y vuelven un montón de sentimientos. Es como si un pedazo de hielo se rajara. Un hielo por el que me deslizo que se raja y me hace tropezar y caer. Hoy entro en su Facebook y veo que está de novio y ya se dicen “te amo”. Nacho subió una foto con él mirando a cámara. Sale con cara de degenerado. Cara de: “te la dedico, Tincho!”. Sé que seteó la foto pública para que yo la vea. Gordo obvio.

Me levanto y doy vueltas por mi casa. No puedo creer que haya pasado una semana de que cortamos y ya esté de novio. Hay algo que quiero hacer pero sé que es una pésima idea. Luego me acuerdo de las cosas tremendas que hicieron mis amigas con sus ex y pienso, “este es mi momento de hacer algo de loca acechadora”, así que agarro mi mochila, el paraguas animal print que compré en París, y me voy para su casa.

Camino por avenida Rivadavia. Llueve. Mis pensamientos son confusos y contradictorios. Tener los auriculares puestos con la música fuerte no ayuda a pensar claramente. Geri Halliwell me dice que we hope for the future, then we reach for the past (esperamos el futuro pero terminamos en el pasado). Minutos más tarde, Belinda me dice que la noche es anestesia, wuo-o.

Llego a su casa. Toco la puerta. No hay nadie. Miro por la cerradura y está todo oscuro. Me siento en las escaleras de la entrada y lo espero. Se acercan un par de gatos y les hablo como si fueran seres humanos, como hace mi madre, que le pone el plato de comida a Lolo al lado del plato de ella, arriba de la mesa, y comen juntos. También le mando audios demenciales a mi amiga Agostina. “Vas a pensar que estoy loco pero, ¿a que no sabés dónde estoy?”.

Lo veo a lo lejos acercándose, bamboleando esas caderas que no conocen la delgadez. “Amiga, ahí viene, tengo que cortar el audio, después te cuento”.

– Nacho.
– Tincho, ¿qué hacés acá?
– Ya sé que no tendría que haber venido, pero siento que hay cosas que te quiero decir. ¿Podemos entrar?

Me mira con desconfianza pero hace un gesto y entramos. Pasamos por al lado de un espejo y veo que tengo el pelo muy perjudicado, con frizz, rulos, una combinación que no me favorece. Parezco una lesbiana lasciva.

– ¿Qué me querés decir? ¿Para qué viniste?

Me siento en el sillón. No sé cómo empezar. No soy tan enfermo como para no darme cuenta de lo ridículo de haber venido. La última vez lo corté yo, muy superadito, y le dije que me daba asco, que me cagó, y que no quería verlo nunca más. Él se fue llorando y al otro día me hizo un pasacalles infame que decía: “Tincho nos amamos, perdoname, voy a mejorar”.  Fue la primera vez que me hicieron un pasacalles. Me sentí del conurbano total. Con una amiga posteamos todo en Facebook, nos reímos, y pusimos, “claro, va a mejorar la forma de cagarme así la próxima vez no lo descubro”. Hoy me como todas las palabras y vuelvo con la cola entre las patas.

– No siento que esto se haya terminado. No existe un momento del día que no piense en cómo estás, en qué estarás haciendo.

Estoy a un paso de levantarme y cantar “contigo en la distancia”, versión Christina Aguilera.

– Estoy muy confundido. Me cuesta asociar lo que me vendiste, el tipo fiel y comprometido, con la persona que realmente sos. Quiero justificarte, encontrar excusas y no puedo, pero acá estoy. Todavía te amo.

“Todavía te amo”. Soy Thalia. Cuando venía caminando ensayé algunas cosas que le quería decir, pero ahora no recuerdo nada, y todo lo que digo me parece superficial comparado con lo que siento. ¿Qué carajo hago acá? ¿Por qué no puedo actuar racionalmente y darle una patada en el culo?

– Fuimos tanto, Nacho. Pensé que íbamos a estar juntos por mucho tiempo, y me venías cagando hace un mes, pero así y todo no puedo sacarte de mi cabeza.
– Yo tampoco podía, Tincho, pero las cosas cambiaron. Ahora conocí a una persona que me hace muy feliz, y tenemos un montón de puntos en común. Él no tiene problemas en decir “hacer el amor”. No es como vos que decís “coger”. Y además leí tu blog de viajes y yo también siento que estuve con alguien distinto al que me vendiste. Hasta estuviste con un viejo en Amsterdam, no lo puedo creer.

Mi sistema nervioso es un hilo que acaba de romperse. Ya no puedo contenerme y exploto en un llanto horrible, con mocos y cara irritada. Ese llanto que si te sacan una foto no volvés a coger por el resto de tu vida. Me tapo la cara porque no quiero que me vea así, feo, incogible.

– Nunca te oculté el blog y siempre te dije que en Europa cogí con medio mundo, pero es parte de lo que hice antes de conocerte, ¿qué tiene que ver con nuestra relación? La semana pasada me dijiste que era el amor de tu vida. ¿Cómo podés cambiarme por alguien que recién acabas de conocer?

Mi dignidad es un recuerdo del pasado. Ya no existe. No puedo parar de llorar. Nacho se para y abre la puerta de entrada. Yo también me paro pero no me muevo. “Traté de recuperarte y no me dejaste, y esa segunda oportunidad que quería con vos, la encontré con otra persona”. “¿Me vas a dejar ir?”. En el ranking de humillación acabo de superar a una amiga que le pidió al ex si podía seguir cogiendosela aunque no la amara más. Estoy en el puesto número uno.

Nos miramos. No decimos nada. Quiero desaparecer pero también quiero aparecer. Quiero aparecer yo, Martín, el racional, el que tiene dignidad. No sé qué hago acá parado. No sé qué espero que me diga. No pasa nada. Hay un silencio que me vuelve loco. Giro para el lado de la puerta y avanzo unos pasos. Quiero muchas cosas. Cosas opuestas: quedarme, irme, matarme, abrazarlo, darle un fierrazo en la cabeza. Él me mira pero no descifro su cara. No sé si está triste, serio, o si se está relamiendo, como un gato, viéndome destruido. Tantas veces lo rechacé pero ahora, la última vez, me está rechazando él.

– Está por llegar el chico que te conté, te pido que por favor te vayas.

Cruzo la puerta y escucho el ruido de la cerradura cuando la cierra. Estoy solo, quieto. Respiro lento. Miro a la nada. Pasan unos minutos y empiezo a caminar por avenida Belgrano. Hay poca gente porque es domingo, llueve, y es tarde. Saco el celular, abro Whatsapp y busco a Agostina, que está en India. Me encantaría juntarme con ella, tomar tequila hasta terminar en el suelo cantando alguna canción de Paulina Rubio, muertos de risa, pero está lejos y no podemos. Tengo que atravesar esto solo. Empiezo a grabar un audio y me pongo a llorar. Lloro como no pude llorar desde que descubrí que Nacho me engañó.

“Amiga, se terminó todo, definitivamente”.

About Martín Cirio

29 comments

  1. Amorcito mío, tranquilo! Esa gorda mugrienta no sabe lo q se pierde. Beso!

  2. Que feo Tin. Pero vos podes! Sos un dioxo!!!

  3. En ranking de humillaciones te llevo la delantera asi q no te aflijas. Mejor q lo sacaste de tu vida, todo pasa por algo amigo, tal vez tu destino es casarte con un tailandes y vivir cogiendo entre corales como leo di caprio en The beach.

  4. Humillaciones, humillaciones, bah, eso es lo de menos, quien dice que nunca se humilló por amor miente o no conoce lo que es amar. Igual me pusiste triste, tenés esa característica al escribir que me hace sentir lo que estás sintiendo y ver las imágenes. Esto también pasará, y que él se vaya a la mierda. Un beso

  5. Yo le dije a uno una vez “Quedate conmigo aunque sea por lástima”. No fue la única vez que me humillé, pero creo que fue la peor.
    Espero que estés mejor.

  6. quiero leer lo del viejo en amsterdam

  7. Te leo a través de Agostina-la bonaerense. No sufras x un gordo nabo que los hay a montones. Saludos!

  8. me encanto tu blog y hta me identifique jajajaj!!

  9. Fuerza, compañero, gordos giles hay a montones, y lo más importante: también hay flacos atléticos multimillonarios que se enamorarán perdidamente de ti. Ya llegará.

  10. Todos nos hemos auto-humillado en lo que al amor se trata Martin; que no se te olvide que vos sos la Tutankamona!!! Amo tu blog de principio a fin 🙂

  11. Que loco. El dia que publicaste esto (o al otro dia, no se bien) te vi entrando al subte en Bolivar tipo 6. Todavia no habia leido esto, recien lo veo. Ese dia casi te saludo como si te conociera de toda la vida y despues me di cuenta que vos no ibas a tener la mas puta idea de quien era porque yo te ”conocia” de haber leido tu blog. Y en retrospectiva, capaz, te hubiera venido bien una palabra linda de una random stranger y yo te podria haber agradecido por las veces que llore de risa con tu blog. Te mando ahora el saludo que no me anime a darte.

    • Luli, voy a sonar re pelotudo pero tu comentario me emocionó un poco. Sí, estoy tan sensible que todo me emociona. La próxima vez espero que me saludes y me abraces en el subte como si fueras una loca acechadora. Todos lo somos así que no te preocupes. Gracias 🙂

      • Obvio que si te vuelvo a cruzar te empiezo a seguir. En la calle. Like a stalker. De ahí a que me anime a hablarte… no prometo nada. Pero si te parece que alguien te está siguiendo… ya sabés.
        En caso de que no suceda, y nunca nos volvamos a cruzar, esta humilde lectora cree que:
        a) Estas a punto de vivir la experiencia más mind-blowing de tu vida, mas que el viaje anterior, mas que todo
        y b) Todavía te falta vivir la gran historia de amor de tu vida. Soy una fiel creyente de que todos tenemos UNA. He’s out there, somewhere, waiting to meet you.
        Asi que, con la perspectiva de que lo mejor está por venir, no hay motivos para el bajón. Arriba ese ánimo!

        • Cuando vea una persona que me sigue LA ABRAZARÉ. Si llaman a la policía sabré que no sos vos.

          Espero que sí, que aún me falte vivir una gran historia de amor, y espero que sea un chino cagado en guita que me tenga COMO UNA REINA. Lleno de lujos y arroz.

          Gracias por todo lo que decís 🙂

  12. chino no, son pitocorto! buscate un español, son bien guarros

  13. A mi me re calienta el acento hago la cuenta acento+guarrez bingo !!!!!

  14. Porfavorrrr quiero ser tuuui amigaaaaaaaaaaaa sos yonen vetsion hombreeeee habilitame tu amistad

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