Home / Aventuras en Buenos Aires / Buscando al amor de mi vida en Tinder

Buscando al amor de mi vida en Tinder

Es mi primer encuentro por Tinder. Quiero salir al balcón a flamear una sábana con sangre, como si fuera mi primera menstruación, pero no lo haré pues soy hombre y no vivo en la edad media.

Mi nueva conquista se llama Emanuel. Cuando hablamos por Skype me dijo que busca un compañero para tener una relación, pero cuando le conté que me voy de viaje por el mundo me dijo que también busca coger. Me gusta. Es de los que cambia el discurso según lo que le decís. Si lo pincho un poco más, es capaz de decirme que busca un compañero de golf.

Cruzo 9 de Julio, lo veo salir de un edificio y caminar para el lado contrario, así que corro a encararlo cual mujer loca llena de gatos que acecha gente por la calle. “Manu! ¿Cómo estás? Soy Martín (EL AMOR DE TU VIDAAA)”. Me abraza. No estoy acostumbrado a que me abracen de una. Creo que es medio retrasado, onda cariñoso, porque los retrasados siempre son del abrazo y el afecto exacerbado. Agarramos 9 de Julio y caminamos para el obelisco. Habla muy despacio y de nimiedades. Me propone entrar en un bar a tomar cerveza. “Estoy con ganas de caminar”, le digo. Que agradezca que no lo despacho en este instante. Si entramos a un bar necesito vaciar una botella de vodka para que me deje de parecer un pelotudo. Igual me lo podría coger. Es un oligofrénico pero está bueno.

Caminamos y me cuenta que siempre es él el que deja a los novios, que no se droga, y que el finde va a preparar empanadas para los compañeros de trabajo. Yo lo miro, absorto, sin poder creer que exista una persona con una vida así. Me parece tan chato que me dan ganas de sacar un cuchillo y tomarlo de rehén en el obelisco para que luego tenga algo que contar. Algo de verdad. Algo interesante. Algo que no sea tener que preparar empanadas para los compañeros de trabajo.

Vamos juntos hasta Retiro. Él se tiene que tomar el tren Mitre, y yo algún colectivo que me lleve a mi barrio marginal, Parque Patricios, a los brazos de mi madre. Cuando llegamos insiste en acompañarme a tomar el bondi “así nos conocemos más”. Yo estoy a un paso de sacar los auriculares y preguntarle si le molesta que escuche música mientras caminamos. Le pregunto qué relleno le va a poner a las empanadas. Ya no sé de qué hablar. Mientras esperamos el colectivo me mira y sonríe, enamorado.

– Tengo ganas de darte un beso.
– Ay, el colectivo no viene más.
– Me subo con vos y te acompaño hasta tu casa, dale? Así seguimos hablando.
– jajajaja
– Por qué te reís? Te hablo en serio
– Ay… No, Manu, no va a ocurrir. Vamos a estar parados, apretados.
– Bueno, pero es para conocerte más.
– Pero oime, estamos hablando del relleno para empanadas que vas a usar. No nos estamos conociendo. Ay, dios, esto se está llenando de gente y el bondi no viene. Pondría una bomba en este barrio de mierda y mataría a todos.
– No sos muy tranquilo, no? Yo soy más calmado, del interior, salteño. Soy salteño, te dije?

Cuando dice “salteño” siento que desciendo quince peldaños en la escala social. Miro a lo lejos y veo que viene el 9. Los que están al lado nuestro empiezan a levantar las manos de manera desesperada porque hay más colectivos adelante. Están aleteando muy fuerte. Pienso que en cualquier momento levantan vuelo. “Si vamos sentados me subo con vos, sí?”. “No, Manu, no”.

Me subo al colectivo y este pelotudo se queda mirándome desde abajo, sonriendo. Solo falta que arranque el bondi y lo empiece a correr, extienda su mano y yo saque la mía por la ventana, pero no para agarrar la suya, sino para gatillar un revolver y acabar con su miserable vida.

Ya en mi casa recibo audios suyos. El más shockeate dice, “quiero descansar con vos… acariciarte… cuidarte el sueño”. CUIDARME EL SUEÑO. Este debe ser uno de esos psicópatas que te mira mientras dormís, y vos te despertás calmo, abrís los ojos y lo ves a él, mirándote fijo, sonriendo, y gritas asustado porque no da tierno. Da asesino serial.

Le respondo diciendo, “hey Manu, cómo va? Che, lo dejamos acá. Abrazo grande”. “Pero qué hice? Solo te dije que quería cuidarte el sueño”. ¿Acaso le parece poco? ¿Por qué cada vez que despacho a alguien termino el mensaje con “abrazo grande”?

Este tipo de citas impulsadas solo por una foto que te calienta siempre terminan con vos encontrándote con un oligofrénico, y esta no es la excepción. Pondré un filtro más alto la próxima vez. A los 20 años podía coger con un pelotudo pero ahora… bueno, ahora también, pero se tiene que dar en el momento.

About Martín Cirio

30 comments

  1. Me parece brutal que hayas huido. Que angustia que alguien se defina como “calmado”, es el peor adjetivo EVER. Hay que encarar la vida como Soraya Montenegro.

  2. jajaja “Cuidarte el sueño” es muy fuerte, quién habla así? Ni en las novelas de Estevanez escuché eso. Lo despachaste muy bien!

  3. Bárbaro! Me cagué de risa!

  4. Gracias. Me hiciste reir y mucho. Me mató lo de las empanadas para los compañeros de trabajo. Abrazo grande.

  5. Odio a esa gente que ni te conoce, los tratás con indiferencia y ya están enamorados de vos.

    Me hubiera caido mejor si te hubiera dicho: “quiero descansar con vos… acariciarte… prepararte una empanada… ”.

    • Lo único que quería escuchar de ese ser era “quiero enterrarte la batata”. Todo lo que no sea eso está de más. La gente que no entiende que no hay onda le hace mal al universo. Es gente que está en una dimensión paralela.

  6. Que puntería para uno TAN pelotudo!

  7. Quiero creer que es ficcional pero lo peor es que sé que es demasiado verosímil y que yo mismo he hecho este tipo de cosas y me encanta hacerlas. Me encanta la pasión psicópata. Ese chabón te dejaría el rosquete largando fuego, sabelo.

  8. Después de ley todo llego a la conclusión de que le hiciste un favor, es la primera vez que lo deja a el un novio…. Imaginario pro novio al fin.
    No hay que hacerle favores a los pelotudo.

  9. Qué raro vos saliendo con un koya, Marticincito; te dio nostalgia de Once y querías un souvenil autóctono?

  10. me entretuve!! muy bueno!!!

  11. Lo que me caguéééé de risa! te tengo que compartir en twitter.

  12. Me encanta leerte, no veo la hora de que se junten con Agostina asi deja de escribir sobre pobres y parásitos y conocemos la fiesta en Dehli. Por que para pobres acá tenemos bastantes.

  13. Les prepara empanadas porque es salteño… faltaba que te preguntara si conoces la diferencia entre las empanadas salteñas y las tucumanas…..

  14. Me lei toda la nota, y pensé que era una mina quien escribia… despues me di cuenta que era un tipo!!!!!! Ahora si pasa esto con dos chabones, como pensaran las minas!

  15. descubri el blog de casualidad y desde hace 6 dias lo estoy leyendo desde el inicio, se lo recomende a todo el pais ya jajaja, sos lo TODO! TE AMO pues #fan

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *