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Me recibí !

Me recibí en diciembre pero la entrega de diplomas fue el viernes en la iglesia de la institución. El cura que daba la misa no articulaba y no se le entendía nada. Parecía que estaba a punto de desvancer y morir. Estabamos todos esperando que eso ocurriera pero desgraciadamente no pasó, pues hubiera sido una excelente historia para el blog. Después de la misa, todos los profesores con los que cursé durante cinco años se pusieron adelante, cada uno con el título del alumno que los eligió. Yo elegí a Laura, mi profesora de Filosofía que se convirtió en una de mis grandes amigas.

Cuando me llamaron me paré y fui a agarrar el diploma. La iglesia estaba llena de gente que aplaudía permanentemente. Yo caminaba, regia, con un pantalón ajustadísimo que me hacía el culo como el de Alejandra Pradón, bien turgente. Me acerqué a Laura, me dio el título y la abracé muy fuerte. Después fui pasando uno por uno abrazando a todos los profesores, hasta que llegué al vice rector, que es un tipo que está buenísimo, y le dije, “Alejandro, esta es tu última oportunidad, si querés coger avisame. Me puse este pantalón para vos”.

Mi madre estaba al costado sacando fotos. No sé en qué momento pensé que era una buena idea darle la reflex y ponerle un modo semi manual. Las fotos salieron terribles hasta que puse la cámara en automático y todo mejoró. Pobre. La traté re mal.

– MAMA, NO VES QUE ESTÁN SALIENDO TODAS MOVIDAS???
– Pero las esenciales salieron bien…

Mi madre considera que la siguiente foto salió bien:

Mamá, salió UN POQUITO movida.
Mamá, salió UN POQUITO movida.

Después le pedí perdón porque estaba histérico. Muy acelerado. Me faltaba darle un sopapo en la boca. “Gracias por sacar las fotos, no te preocupes, están todas bien”.  Cosita, estaba muy emocionada y yo a veces me pongo tan frío que no me doy cuenta de que la re maltrato.

Hubo años de cursada que disfruté mucho, como el primero, y años muy difíciles, como el segundo, cuando me enteré que mi papá tenía cáncer. A la primera persona que se lo conté fue a Laura, en medio de una clase de gramática. “Te voy a decir algo pero no reacciones ni me digas nada porque no quiero llorar”. El aula estaba llena de gente y no quería que nadie se enterase porque sino me iban a preguntar todos los días y me sentía muy débil para responder. “Mi papá tiene cáncer, pero el tumor es menor y se lo pueden sacar”. Quise restarle importancia pero cuando terminé de hablar no pude aguantar. Laura me abrazó y salí disparado del aula. En esos momentos de vulnerabilidad, que te abracen es peor porque uno está luchando para no desarmarse, y el abrazo te mata. Salí al patio y Lau vino atrás mío. Nos quedamos en uno de los pasillos, ella haciéndome chistes y tratando de distraerme porque en diez minutos tenía que dar un oral y necesitaba estar bien.

Tres meses más tarde mi papá murió, el mismo día que Néstor, 27 de octubre del 2010. Se venían cinco finales y no podía estudiar. Estaba todo tan mal en mi vida y en la de mi vieja que no podía concentrarme. Me tuve que obligar a sentarme y leer y meterme todo lo que tenía que aprender.

Claramente me fue como el orto. Me saqué un cinco en Historia Inglesa I, y un dos en Fonética II. La vieja sorete de Historia me dijo que hice trampa porque hablé de un tema que teóricamente no tenía que hablar. Ni me había dado cuenta. En fonética no sabía NADA. Me había salteado toda la teoría. Solo sabía lo práctico, que pensé que era lo único que tomaba. Ahora que lo pienso era OBVIO que también tomaba lo teórico, pero lo salteé totalmente. Me acuerdo de estar sentado y la profesora preguntándome cosas que debería tener clarísimas y yo con cara de piedra absoluta. Luego de la quinta pregunta, con los tres profesores mirándome, me paré y dije, “visiten maravillosatupiza.com”, y me fui. No mentira, jiji, dije, “me presento en julio”. “Es una pena, Martín, no sé qué te pasó, en clase siempre fuiste muy bueno”. Sí, bueno, tuve un año de mierda, eso pasó.

Laura fue la única que sabía todo. A los demás no se los quise decir para que no me vean con compasión o como una víctima. No soy ni el primero ni el último que tiene que hacer algo cuando le pasa algo horrible en su vida.

Millones de cosas pasaron en los pasillos del Sagrado Corazón. Nervios antes de entrar a un final y darme cuenta de que me faltó estudiar algo esencial, decirle a una compañera “ay, boluda! Me re olvidé de estudiar eso! Dame el resumen ya”, y leerlo a las apuradas y que justo me pregunten eso y lo responda bien. Las pasantías del orto en una escuela secundaria, decirle a los pibes, “chicos, hoy me vienen a observar y me van a poner nota, si se portan bien les doy un alfajor a cada uno”. Mucho soborno en esas pasantías. Mis clases eran una mierda pero los pibes en silencio absoluto haciéndose los que prestaban atención. Mi profesora, después, me decía, “Martín, no sé por qué estaban tan calmados. No es normal. Capaz estaban nerviosos porque estaba yo”. Sí, o capaz ALTO SOBORNO. Mi pasantia en jardín, teniendo que aprender canciones de mierda y entrar cantando, “hellooo hellooo, how are you today? welcome friends, welcome friends, it’s nice to see you agaaain” y sentirme una mogólica. Iba a trabajar con pantalones rotos, ajustados, y remera rosa. Era una animadora infantil trans. También recuerdo la vez que le dimos una patada a una caja de luz para no tener clases. Era como ir a la secundaria siendo adultos.

El viernes vi a los que se recibieron conmigo, y nos abrazamos y nos cagamos de risa recordando todas esas cosas. Fueron cinco años increíbles. Cinco años de levantarme a las siete de la mañana, ir a trabajar, ir a cursar y volver a casa a las once de la noche, encontrarme con un mail de una profesora diciendo que tengo que corregir un trabajo práctico, y quedarme hasta las tres de la mañana haciéndolo, y después hacerme la comida, lavar los platos y pensar, “¿por qué no estudié cuando vivía con mi familia?”. Cinco años de dormir siestas de quince minutos en los únicos ratos libres que tenía.

Todo valió la pena. Cuando me dieron el diploma sentí lo mismo que cuando rendí la última materia: felicidad infinita.

Me llevo lo mejor de la carrera: a mi gran amiga Laura, todos los momentos que viví, y el título.

Click en las fotos para ampliar

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20 comments

  1. “Era una animadora infantil trans”. JA!

  2. No logro determinar porque en la primera foto aparece “111”, cuando claramente estando usted dentro de una iglesia deberia aparecer “666”. Misterios sin resolver.

  3. Tu mejor pasantía fue en un cierto primer grado en el cual enseñaste la familia y las partes de la casa usando a Juan Domingo, María Eva, Cristina y Nestor… te quiero toda! Felicitaciones mi amorrrr!

    • jajajaja ay, te acordas??? Los niños amaban a Juan Domingo y Eva, “We call her EVITA”. Zafamos TANTO del juicio. Sabés por qué, no? PORQUE EVITA NOS PROTEGIÓ. Ojalá nos podamos ver antes de que me vaya. Venís a capital? Te quiero!

  4. No están movidas es que pasó un ángel, pero no te ilusiones no es por ti fué por tu mamá.( es broma, tu también eres linda persona). felicidades 🙂

  5. Grosa! felicitaciones por recibirte
    revente de risa con el “alto soborno” algo te deben respetar porque a los pibes los sobornas y estallan igual cuando no deben eh

  6. Soy una más de las que se fumó al hilo todos los posts, y más que un gusto, es risa compañía y terapia, sin exagerar. Sigo a Agos también. El inglés los hizo encontrarse? Besos!!

    • Gracias por lo que decís, me sonrojo. Es UNA CARICIA AL ALMA. Sí, con Agos nos unió el inglés. Los dos trabajábamos en la villa en escuelas públicas. Empezamos a hablar, una cosa llevo a la otra y cuando nos quisimos acordar estabamos tomando tequila poniendonos en pedo cantando Britney. Besos 😀

  7. te que te recibiste?

  8. Qué lindo todo lo que escribiste! Me encantó este post pese a la tristeza de lo de tu papá. Hermoso. Sólo una crítica, la foto NO ESTÁ MOVIDA, está perfecta (esto se lo decís a tu vieja), bueno lo va a leer acá, vos como decía mi abuela te quejás de lleno 🙂 Un besote.

    • Gracias, Bea! Sí, pobre mi madre, ya le dije MAMÁ ESTÁN MUY BIEN LAS FOTOS, aunque BIEN SABEMOS que que parecen sacadas por un niño de tres años con problemas en sus manos. Besos! 🙂

  9. Te quiero! Te quiero tanto! Me encantó ser tu profesora: Pero mucho mas me encanta ser tu amiga y saber que estamos juntos para siempre porque hay mucho amor real entre vos y yo.
    Gracias por todo lo que compartimos y por hacer más linda mi vida con tu cariño y tu compañía de siempre: te adoro!!!!!!!!!!!!!!

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