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Ryan, el xino con cara de galleta

“Te espero en media hora en la estación Nasser. Te voy a llevar a un lugar sorpresa”, me dice Ryan, el xino adorado que me hizo el amor con su lápiz.

Salgo del hostel y voy para la estación. Veo a una musulmana con velo animal print y mucho polvo blanco en la cara. El problema de ese polvo blanco es que, combinado con una piel oscura, da un color medio gris, como de otro mundo. Muchas mujeres lo usan. Además le agregan labial rojo fuerte y cejas pintadas de colores tipo CELESTE. No sé qué piensan que parecen pero a mí me dan seres MITOLÓGICOS.

Llego a la estación de subte y Ryan está excitado y sonriente, más chino que nunca. “Antes de ir quiero que pruebes algo”. Me lleva a un puesto y me ofrece un jugo de zanahoria horrendo que no acepto. Para los egipcios no hay vegetal que no se pueda convertir en jugo. Yo solo tomo jugo de naranja y si estoy en un día muy exótico puedo llegar a tomar jugo de manzana.

Ryan es medio faraón, como yo. Se mete entre la gente e interactua como si fuera un local pues habla árabe. Le encanta PAVONEARSE delante mío. Es como su danza del cortejo. Habla con todos, se ríe, pelea el precio, saca pecho. Está a un paso de frotarse contra mi pierna para dejarme su olor y marcar territorio. Yo me siento una mujer total, sumisa y callada. Cuando alguien se me acerca a hablar me sonrojo, río, y digo “salam” (hola). No hago nada más pues no quiero que luego mi hombre me faje. Como mucho, si me caes muy bien y siento que tenemos UNA CONEXIÓN, puedo decirte, “bedum bassal, shukran” (sin cebolla, gracias).

Cuando termina de tomar el jugo de zanahoria, va a otro puestito a comprar una especie de pancho pero que en vez de salchicha (salxixa #VOZDETRAVESTI) tiene carne picada sacada de una fuente llena de líquidos. “¿Querés uno?”, “Ay, NO, basta de ofrecerme estas cosas horrendas. Jamás en la vida voy tomar jugo de zanahoria ni comer esta especie de pancho demencial lleno de comida para perros”. “Pero Martín, tiene muy rico sabor, vas a ver”. “Prefiero ayunar hasta perecer”.

Ryan come y yo estoy en la vereda con el celular. El xinoxina me escribe y me dice que va a ir a ver un departamento para alquilarlo e irse del hostel porque está cansado de que nunca haya agua caliente y que el armenio le robe. Hace días que no se baña. Yo tampoco. Solo me lavo el culo y las axilas porque sino me siento pegajoso. También me cuenta que se despertó y quiso desayunar y encontró al armenio comiéndole su comida, muerto de risa cuando el xinoxina lo descubrió. Yo me traje un arsenal de candados de Buenos Aires y ahora metemos todas las cosas en mi mochila, que pasó a ser la mochila comunitaria. No se dan cuenta de que un día VOY A DESAPARECER YO y me voy a llevar la laptop y cámara del xinoxina y la tablet del gordo tetas en cono.

No permitiré que el xinoxina se vaya del hostel y me deje en este agujero. Si encuentra departamento soy capaz de atarlo a la cama, golpearle las piernas con UNA VARA para que no pueda huir, y darle de comer con una cuchara mientras le susurro: VAMOS A ESTAR JUNTOS POR SIEMPRE, XINOXINA.

Ryan termina de comer y nos metemos en el subte. Vamos a una estación que se llama El Monib pero tiene una pronunciación tan rara que decido rebautizarla y llamarla estación MÓNICA. Mientras hablamos un tipo me toca el hombro y me pregunta si me interesaría dar clases de inglés en un instituto. Ryan me mira, desconfiado. A mi también me parece raro pero estoy en Cairo. Capaz acá es normal. Le digo que sí, me pasa su número y sale del subte. Un niño me dice algo y sonríe de oreja a oreja. Creo que me quiere abrazar. Estoy muy contento pero no lo suficiente como para abrazar a un niño. Ryan le sonríe y le hace caras de chino. El pibe debe pensar que es un extraterrestre y no lo culpo. Yo pensé lo mismo cuando le cabalgaba el lápiz y el xino cerraba los ojos y boca y se convertía en galleta.

Llegamos a la estación Mónica y salimos, cruzamos un puente y el chino me tapa los ojos y me hace bajar unas escaleras. “¡Sorpresa!”. Es una feria enorme tipo La Salada pero solo de frutas. Las calles son de tierra y están llenas de tuk tuks (motos con agregado atrás para llevar pasajeros), caballos y microbuses destartalados. “Awww, nunca me llevaron a un lugar tan horrible, gracias!”. Lo abrazo y nos metemos entre la gente. Las calles son muy angostas pero Ryan camina sin chocarse con nada. Yo voy atrás suyo tropezándome con todo y riéndome pues #Xica. Me parece genial esto. No hay ni un solo turista. La gente nos saluda. Este lugar no tiene nada de especial pero es muy diferente a downtown Cairo y por eso me encanta. Parece mucho más real.

Nos sentamos en un bar a jugar backgammon y aprovecho para hacerme el: “ay, quiero que nos saquemos una foto jugando” pero en realidad quiero sacarle foto a su cara de galleta para subirla acá y que todos vean al xino que me propinó un bello momento de placer. Porque ya sé que ustedes quieren fotos de toda la gente que conozco, pero por más que les parezca muy normal y lógico sacarle fotos a Katrinka mientras me cuenta, llorando, que se casó con un chico de 23 y ahora no sabe qué hacer, es mi deber informarles que NO LO ES.

Belloxino

Cuando nos vamos del bar ya es de noche y está todo oscuro. Hubo un apagón del que no nos enteramos. Caminamos hasta la estación Mónica para volver a la ciudad y unos chicos le dicen algo a Ryan. Seguimos caminando y gritan, “fuck you”. El xino se da vuelta y los mira con una cara de samurai que hasta a mí me dio miedo (aunque a la vez me excitó y le hubiera cabalgado el lapicito en ese instante). Los pibes se asustan y dicen, “perdón, perdón”, pero el xino bufa y se les tira encima. Aw, mi xino super héroe. Me siento su xica total, sumisa, indefensa, PROTEGIDA. Se empiezan a pelear. Algunas personas tratan de separarlos mas no yo pues #Xica. Me limito a decir, “no peleen” y a llevarme la mano a la boca para que parezca que estoy shockeado y no que me chupa tres huevos. Nunca me meto en esas peleas porque siento que voy a ligar una trompada en la cara y luego voy a salir con moretón en todas las fotos que saque de acá a 20 días. Si ese es el precio que tengo que pagar para evitar que se maten a golpes, entonces PREFIERO QUE MUERAN.

Los separan. Ryan tiene la boca con sangre. No se la toco porque mi mamá dice que todos los asiáticos tienen enfermedades. Lo abrazo de atrás como si fuera la mujer de un boxeador y le pregunto, “¿estás bien?”. “Vamonos de este barrio de mierda”, me responde.

Llegamos a la estación, él para en un puesto para comprar una masa llena de harina y tipo pelitos en la superficie. No sé cómo describirlo pero es algo muy ruin. Se me acerca un niño y me dice “salam” (hola), le digo salam y se me queda mirando. Me sonríe. No sé qué hacer. Me pregunta algo en árabe. “Pendejo, salí”. Aunque intente hacerme el simpático con los niños no puedo evitar odiarlos. Lo corro a un costado para poder caminar y entro al subte con el xino. Está explotado de gente y quedamos pegados. Me lleva la mano hacia su pantalón y me dice, “mira cómo me tenés”. No entiendo a qué se refiere. Le manoteo el lápiz y es como tocar UNA CEREZA. “A ver cuando repetimos lo del otro día”. Llegamos a la estación Giza, donde él se tiene que bajar para ir a una cena. Yo tengo que seguir hasta Nasser, donde está mi hostel. La horda de gente nos empuja hacia afuera pero yo me agarro de un barrote como si fuera una verga enorme bien firme a la que una SE AFERRA Y NO SUELTA NI LOCA. Ryan me agarra la mano y se despide. Me tira un beso en el aire.

Adios, xino horrendo. Esa cereza jamás volverá a entrar en este canasto.

No quiero terminar esta entrada sin mostrarles el video del diario íntimo de esta semana. Mi madre me pone entre la espada y la pared y me da a elegir entre seguir yendo a clases de canto o tener internet y CONOCER HOMBRES.

About Martín Cirio

33 comments

  1. Debo haberme perdido un capítulo porque no recuerdo la cabalgata en el lápiz.

  2. “Esa cereza jamás volverá a entrar en este canasto”
    Poesía.

  3. Ah, y por supuesto, excelente el blog. Me encanta.

  4. Ganó al menos la pelea??? Xino romántico, pena lo del lapicito…

  5. Ah no la cara de SAMURAI que tiene el xino este me muero, hasta me parece GUAPO te digo, un tirito le doy. Deberías sacarte foto besando niños árabes, como la jefa pero internashonal

  6. ME RESULTA IMPOSIBLE SEGUIR LEYENDO SI LA FARAONA NO SE PONE DE ACUERDO EN QUÉ FUENTE USAR PARA EL POST.

  7. Tengo que confesar que me leí las 28 páginas de tu blog y me reí como pelotudo. Me parecen tan genial tus relatos que hasta me dieron ganas de volverme puto (bueno no).
    No te mueras nunca chabon.

  8. Bueno, sí lo había leído. Pero no le decías lapicito ahí, por eso no retuve.
    Igual espero mi beso de lengua. «Seguí así» «Gracias por ser como sos»

  9. Me sorprendió la marginalidad del Xino, muy conurbaneitor ese paseo.
    Qué bellas aventuras!

  10. Nada me pone de tan buen humor como ver que hay una nueva entrada. Lo banco al fino cara de galleta y muero por ver un video full VOZDETRAVESTI.

    • Qué bello que te haga tan feliz DEBERÍAS PROBARME EN LA CAMA Y VER CUÁN MÁS FELIZ PUEDO HACERTE pues #DiosaDebajoDeLasSabanas. Te amo. Pronto habrá video. Estoy TRAVAjando arduamente en ello.

  11. La chica dice que tu post está parte en Times New Roman y otra parte en Verdana, fijate!
    IGUAL TE AMAMOS y por supuesto admiramos la hombría del xino cara de galleta.

  12. Dios! Amo tus posts! Muero de risa, mis compañeros de trabajo me ven raro, y les digo de tu blog, pero obvio no entienden porque #gringos.

    • Ellos jamás entenderán nuestra FILOSOFÍA DE VIDA, la que nos inculcó Soraya Montenegro pero GRACIAS A DIOS vos y yo compartimos la misma cultura latina y COMPRENDEMOS SUS ENSEÑANZAS. Te amo.

  13. No puede ser lo que me haces reir!!!!!!! jajajajajajajajajajaja me rio sola como una tarada!!! sos genial Martin

  14. Patagónico desesperado

    Querida Sandy: tengo el culo tan desfondado que me tiro pedos mientras duermo, qué puedo hacer?

  15. Muero, amo referencia a Misery. Hasta ahora mis personajes favoritos de esta odisea han sido xinos, entre xinoxina y este heraldo samurai enloquezco.

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